La metamorfosis


La metamorfosis (Die Verwandlung, en su título original en alemán) es un relato de Franz Kafka, publicado en 1915 y que narra la historia de Gregor Samsa, un tratante de telas que vive con su familia a la que él mantiene con su sueldo, que un buen día amanece convertido en una criatura no identificada claramente en ningún momento, pero que tiende a ser reconocida como una especie de cucaracha gigante. Breve e intensa, es calificada a veces como "relato existencialista".
La metamorfosis es un relato abierto a múltiples interpretaciones, de hecho, en su libro The Commentator's Despair (La desesperación del comentarista) Stanley Corngold da cuenta de más de 159 interpretaciones.
Entre las más obvias están las referidas al trato de la sociedad hacia el individuo diferente. Otros temas incluyen el de la soledad de las relaciones rotas y las esperanzas desesperadas y poco realistas que crea tal aislamiento. Algunos autores han querido ver también en esta historia, a un mismo tiempo absurda, cruel, conmovedora y con pinceladas cómicas, una alegoría de las diversas actitudes que toma el ser humano ante la enfermedad grave e irreversible y de cómo a pesar de todo, la vida continúa.
Otra interpretación podría ser la de que la obra plasma el egoísmo humano ante el bienestar de los demás. Esto lo podemos identificar en la obra en la situación en la que se encontraba Gregor, ya que sobre él recaía todo el peso de mantener económicamente a su familia. Sin embargo cuando la situación vira y ahora es la familia la que tiene que hacerse cargo de Gregor, esta rehúye responsabilidades y lo dejan morir.

Siete casas en Francia


Es el año de 1903, y todo va bastante bien en Yangambi, la estación militar que la Force Publique del rey Leopoldo II tiene en el corazón de África. Los oficiales blancos encargados de que los recolectores de caucho no desfallezcan en su labor sufren lo suyo, pero hacen lo que tienen que hacer y se defienden como soldados de verdad. Pero las cosas empiezan a ser diferentes con la llegado de un nuevo oficial, Chrysostome Liége, y con el anuncio que en su villa de la Costa Azul hace Leopoldo II: quiere visitar el Congo, “su jardín de tres millones de metros cuadrados”, y dotar a los diferentes pueblos que allí habitan de una reina comme il faut, es decir de una reina que esté a la altura de las circunstancias. Por decirlo así, el anuncio dispara todas las ilusiones de la primera autoridad de Yangambi, el capitán Lalande Biran, y la situación se vuelve un tanto difícil.

Edipo Rey


Edipo Rey, tragedia griega de Sófocles, de fecha desconocida. Algunos indicios sugieren que pudo ser escrita en los años posteriores a 430 adC. La tetralogía de la que forma parte tiene fama de haber conseguido solo el segundo puesto en el agón dramático, aun cuando Edipo Rey es considerada por muchos la obra maestra de Sófocles, y era admirada especialmente por Aristóteles (en la Poética). Trata de la parte de la historia de Edipo en la que es rey de Tebas y esposo de Yocasta. Cuando se descubre la verdad, que es el asesino de su padre y el esposo de su madre, Edipo se ciega a sí mismo y Yocasta se ahorca.

Siddartha


Es difícil que el estilo narrativo de Herman Hesse no cautive al lector con tan sólo leer las primeras páginas de cualquiera de sus libros.

En este caso, en Siddartha, el autor nos relata un cuento relacionado con su país, la Índia, y con sus respectivas creencias religiosas. El fenómeno hindú, que tan de moda estuvo durante la década de los sesenta y setenta, se expresa en este libro de la forma más directa, pues Hesse la conoce de primera mano.

El libro no pretende ser un tratado de religión y creencias, todo lo contrario. “Siddartha” es como un cuento infantil, narrado con una simplicidad e ingenuidad sorprendentes.

”Siddartha” es la historia de un hombre, con el mismo nombre que el título del libro, que decide abandonar su pueblo. El motivo de su abandono se centra en sus objetivos de sabiduría. El fin de este joven Brahmán, el afán de conocer, será la causa principal de lo que más tarde le acontecerá . Su ansia principal corresponderá a conocer las enseñanzas del maestro Buda.

La sed de sabiduría de Siddartha le empujará a vivir las aventuras y experiencias que le marcarán hasta el resto de su existencia.

A lo largo de todo el libro, Hesse, irá narrándonos las vivencia que hacen crecer al protagonista como hombre, como ser espiritual y como conocedor de los misterios más simples y complicados a la vez: los misterios de la naturaleza. Para Hesse, así como para la religión hindú en general, el mundo gira ante lo natural, ante la belleza simple. El sonido de un río puede evocar a quien lo escucha los más preciados conocimientos, puede incluso llegarle a educar.

La búsqueda del placer para el alma se halla constante en “Siddartha”. Pero no es un placer terrenal aquello a lo que aspira encontrar el protagonista. Es muy diferente: éste consiste en un estado de apacibilidad y de embriaguez para los sentidos y, como no, para la mente.

Creo necesario destacar el maravilloso estilo literario del autor. La forma con que Hesse describe los parajes, los personajes y los sentimientos es magistral. Es como sacado de una ensoñación mística. El aroma de una flor o el sonido de la cítara pueden hacerse muy reales a través de sus palabras. Sabe aplicar la dulzura en todo lo que nos describe, la luz del sol o el sonido de las aguas en un riachuelo.

De un estilo verdaderamente embriagador , sus palabras parecen caídas del cielo, como si de ingredientes de un pócima encantadora se trataran.

Es difícil que al leer este libro, no nos sintamos capturados por el entorno que describe al autor; un entorno envolvente que tanto nos evoca las más maravillosas visiones como los más profundos sentimientos. Es fácil dejarse capturar por las palabras que en sus páginas se muestran. Es de una inspiración grata y de una humanidad extrema. “Siddartha” es, en su generalidad, un cuento con moraleja y con enseñanza, un cuento que seduce con las palabras.

Decameron


El Decamerón es un libro constituido por un ciento de cuentos, algunos de ellos casi novelas cortas, terminado por Giovanni Boccaccio en 1351, alrededor de tres temas: el amor, la inteligencia humana y la Fortuna.
Para engarzar este centenar de historias, Boccaccio estableció un marco de referencia narrativo o cornice narrativa. Se inicia así con una descripción de la peste bubónica (la epidemia que golpeó Florencia en 1348, véase: Peste negra), lo que da motivo a que un grupo de siete jóvenes mujeres y tres hombres que huyen de la plaga se refugien en una villa en las afueras de Florencia. Para pasar el tiempo, cada miembro del grupo cuenta una historia por cada una de las diez noches que ellos pasan en la villa, lo que da nombre en griego al libro: Deca hemeron, diez días. De esta manera se relatan las 100 historias en total.
Además, cada uno de los diez personajes se nombra jefe del grupo por cada uno de los diez días alternadamente. Este liderato se extiende a dictar el contenido de las historias para ese día, de modo que haya una organización muy floja de los cuentos (aunque la adherencia a este concepto no es muy estricta). Los temas son casi siempre profanos, a tono con la mentalidad burguesa que empezaba a fraguarse en Florencia: la inteligencia humana, la fortuna y el amor. Van desde "historias de mala suerte que inesperadamente cambian hacia felicidad" (el día dos, bajo el liderazgo de Filomena) hasta historias considerablemente más interesantes de "mujeres que juegan engaños con sus maridos" (día siete, bajo el mandato de Dioneo). Cada día también incluye una breve introducción y una conclusión que continúan con la base de cuentos que describen otras actividades diarias
frecuencia las transcripciones de canciones populares italianas en verso.