desde el lago del cielo


Una década antes de alcanzar la celebridad con su novela Un buen partido, Vikram Seth pasó dos años en China, estudiando en la Universidad de Nanjing.
En 1981, aprovechando las vacaciones de verano, el escritor indio decidió hacer el camino de regreso a Nueva Delhi a través de Tíbet y Nepal. Su plan era atravesar la provincia de Sinkiang y visitar el legendario lago del Cielo, en el noroeste del país, para intentar luego entrar en Tíbet y llegar a la ciudad de Lasha; después seguiría viajando hacia Katmandú. El relato de ese itinerario apasionante, plagado de sorpresas y anécdotas y escrito con un agudo sentido del detalle, mereció en 1983 el prestigioso premio Thomas Cook de Literatura de Viajes.

El ultimo puente


Siguiendo la tradición de los bestsellers de Patricia Cornwell y de Kathy Reichs, nos llega una novela de suspense forense realizada por un nuevo talento en el género del crimen de ficción.
Una conmovedora novela de suspense que nos introduce a la forense James Evelyn en un caso en donde su experiencia pericial será decisiva a la hora de resolver los crímenes. Familiarizada con la muerte, la forense Evelyn James se enfrenta de nuevo a un reto profesional.
En un frío día de invierno en la ciudad de Cleveland, Evelyn James es requerida en la escena de un extraño crimen. Una joven ha sido encontrada en un río con los pies encadenados y sellados a un cubo de cemento. A los pocos días, la hija del alcalde es encontrada asesinada con restos de cemento en sus piernas.
El miedo se apodera en la ciudad y las prisas por coger al asesino llevan a la policía a cuestionar la inocencia de personajes de dudosa trayectoria profesional. El análisis de las pruebas periciales hará descartar a muchos sospechosos, a la vez que cerrarán el cerco al asesino. La coincidencia de edad entre las jóvenes asesinadas y la edad de su hija, así como una antigua relación con el alcalde hará que se involucre de un modo más personal en el caso llegando a enfrentarse a sus propios compañeros de trabajo.
Intriga, misterio y análisis de pruebas periciales es lo que encontramos de un modo muy atractivo en ésta primera novela de Elizabeth Becka. Inspirada en su carrera profesional de forense, la autora nos sumerge en el mundo de la investigación científica en donde vemos como la recuperación de restos de sangre, fibras y pelos entre otras muchas pruebas, pueden llevar de un modo inequívoco a dar con el asesino.

El niño con el pijama de rayas


El niño con el pijama de rayas trata un tema tan trascendente y doloroso en nuestra historia reciente como el holocausto. No desde un punto de vista histórico, ni desde un punto de vista adulto. La narración de los hechos se ofrece a través de la perspectiva de un niño de 9 años, Bruno. Sin embargo, el enfoque de la novela me resulta en ocasiones algo desesperante y bastante inverosímil.

Bruno es hijo de un comandante nazi que es destinado a dirigir el campo de concentración de Auschwitz. El niño pasará de una vida tranquila en Berlín, en una casa estupenda, con unos amigos para toda la vida (que no tarda demasiado en olvidar), a vivir junto a la alambrada del campo de concentración. A lo lejos consigue ver a muchos hombres y niños con pijama de rayas.

El tedio que le proporciona su nueva vida y su afán explorador lo llevan a escaparse buscando alguna aventura, algún amigo, hasta que lo consigue. Conoce al niño con pijama de rayas en un punto de la alambrada que ha conseguido mantenerse a salvo de las miradas y los fusiles de los soldados. Entre ellos, que nacieron el mismo día, surge una relación de necesidad, más que de amistad, que les lleva a acabar juntos al final de la novela, al mismo lado de la alambrada, no diré en cuál.

Parece que la ingenuidad del protagonista, Bruno, la haya querido ver el autor en cada lector. Quizá por ello me parezca que la novela está más bien orientada a un lector muy juvenil, casi infantil. He echado de menos una perspectiva adulta que no intente ocultar disfrazando algunos hechos, que no necesite explicarnos acontecimientos que ya habíamos supuesto (aunque ni el propio protagonista lo haya hecho). Creo que lo que más me ha alejado de la novela era no creerme que el niño no se diera cuenta de todo lo que pasa a su alrededor, por pocos años que tenga. Por ello, creo que, más que hablar de una mirada ingenua, podríamos decir cándida y sumamente ignorante.

En varias ocasiones me he acordado de la magistral ternura con que Roberto Benigni nos hace pasearnos por La vida es bella. La perspectiva del adulto deformando la realidad para salvaguardar al niño de las atrocidades que se cometen junto a él me resulta muy efectiva, me hizo identificarme absolutamente con la historia en la que se derraman carcajadas y lágrimas por igual.

En cambio, seguir las andanzas del niño que no se entera ni por un momento de la tragedia que se mueve a su alrededor me han alejado de la historia. Y que conste que soy de retorcimiento de estómago y de corazón fácil cuando se trata de la tragedia del holocausto.

Dos elementos a favor de El niño con el pijama de rayas. Me han parecido interesantes los primeros momentos de la novela, en los que se va sugiriendo lo que encontraremos después: quién nos habla, desde dónde y cuál es su familia. Y también el final de la historia, que, aquí sí, no he querido desvelar.

Requiem y otros escritos


Una muestra fundamental de la poesía de Anna Ajmátova y de algunas de las mejores joyas de la lírica rusa.

Veinte poemas de amor y una cancion desesperada


Veinte poemas de amor y una canción desesperada es un caso único en la lírica del español. La difusión que no consiguieron muchas novelas o célebres colecciones de cuentos la logró este pequeño librito. Y es que con este poemario el chileno Pablo Neruda consiguió expresar los sentimientos colectivos de toda la juventud hispanoamericana. Un maravilloso canto al amor perdido, un impulso amoroso que se debate entre la tristeza y la ausencia.
El libro ha suscitado lecturas distintas y aun antagónicas, que van desde el romanticismo idealizador hasta el crudo realismo sensorial, pasando por el escapismo sicológico y la crítica social.
Quizás en esta pluralidad potencial de lecturas resida una primera clave para valorar la obra. En efecto, ella no nos presenta sólo un tipo de amor ni contiene sólo un tono para cantarlo.
La verdad lo lei por primera vez en el colegio y ha sido imposible de olvidar. Una obra maestra de la poesia.