Confieso que he vivido


Adentrarnos o descubrir la apasionante y fértil biografía de Neruda es una experiencia personal enriquecedora.

Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto (Pablo Neruda) poeta chileno universal; hace complejo enumerar todos y cada uno de los premios, viajes, congresos y acontecimientos de menor relevancia que marcaron su vasta vida.

Para hacernos una idea de la repercusión y conocimiento de la obra en el ámbito mundial de este Premio Novel de Literatura, sólo hay ver los idiomas a los que ha sido traducido; de entre otros:
búlgaro/húnharo/islandés/idish/hebreo/coreano/vietnamita/japonés/árabe/turco/ucranio/uzhbeco/
eslovaco/georgiano y armenio...... ¡¡ahí es nada!!

Con el título “Confieso que he vivido”, el autor nos invita al deleite de compartir y vivir con él todos y cada uno de los años que marcaron su azarosa y prolífica existencia.

El libro está escrito con un absoluto y extraordinario dominio de la palabra. Desde sus primeras páginas (infancia) hasta las últimas (asesinato de Salvador Allende) Neruda consigue con un magistral magnetismo “enganchar” al lector al convoy de su fascinante biografía.

Destacaría de la obra y haciendo especial hincapié:los viajes (sin excepción) que realizó a países y ciudades bien conocidos / as por todos:
Barcelona, Madrid, Roma, Milán, París, New York, Londres.... hasta los países y ciudades más recónditos, casi impronunciables (para el mundo occidental de la época) tales como: Singapur, Colombo (Sri Lanka), Calcuta, Batavia(Java), Rangoon (Birmania) en los cuales ejerció como nadie su papel de cónsul.

Ni que decir tiene de la larga lista de personajes ilustres a los que conoció (no todos), algunos de ellos amigos imperecederos:

Rafael Alberti, Federico García Lorca, Miguel Hernández, Fidel Castro, Salvador Allende.......

Sin lugar a dudas es un libro de “obligada” lectura, de una riqueza narrativa exquisita. Neruda es un cronista, un historiador, un hombre poeta de todas las épocas.

El nombre de la rosa


Hablar de esta novela es quedarse corto con todo lo que se diga. No hace falta mencionar el hecho de que es todo un clásico de la novela contemporánea, leída por millones de lectores. Y no creo que muchos de ellos puedan decir que no les haya gustado. Sin duda es la mejor de las novelas de Umberto Eco.

A su favor lo tiene todo: la historia que cuenta, el desarrollo, el final, esa capacidad innata de mantenernos en vilo mientras van cayendo un fraile tras otro, la ambientación histórica fidedigna, especializada y totalmente contrastada, la perfecta definición de cada uno de los personajes... En fin, es que sencillamente lo tiene todo.

En una abadía benedictina asistimos a lo que los frailes creen el fin del mundo. Se suceden una serie de muertes en la comunidad de hermanos, teñidas de dramatismo, ecos infernales y un total desasosiego. Nos relata exactamente cómo era la vida en una abadía en aquellos tiempos, la organización, los horarios, los pequeños menesteres... y todo girando alrededor de la laberíntica biblioteca que esconde todo el saber del mundo, que creían olvidado, y también todos los enigmas y la sabiduría que muchos se esfuerzan en esconder.

Y para deshacer el entuerto, la gran figura de Guillermo de Baskerville. Es imposible tras haber visto la película (que también es una obra maestra, una de las mejores adaptaciones cinematográficas de un libro que haya podido conocer), no relacionar a este personaje con las facciones de Sean Connery (cuya interpretación en la película por cierto es sublime).Fray Guillermo es un erudito con mucha mano izquierda y sabiduría acumulada en sus andares por el mundo que logra descubrir a la mano oscura que se encuentra detrás de las muertes. Para ello está ayudado por su alumno Adso de Melk, que es quien relata a los lectores las aventuras acaecidas.

Lo repito, un clásico que nunca pasa de moda y que nunca decepciona. Yo lo he leído ya dos veces y no descarto seguir leyéndolo en el futuro. Cada vez que lo relees encuentras matices nuevos y es un aprendizaje continuo, uno de esos libros que marcan e instruyen.

La isla del tesoro


Una novela que parece ser ideal para los adolescentes. Una novela llena de temporales, aventuras, marinos, bucaneros, traiciones, venganzas, esqueletos, islas desiertas con un tesoro escondido en sus entrañas, un Robinson con la cabeza medio perdida, un capitán, un barco…. ¿qué más se puede pedir?

La isla del tesoro fue publicada en 1883. Su autor Stevenson, contaba con 30 años cuando se lanzó a esta aventura que fue publicando por entregas entre 1881 y 1882.

Pero ahora, vamos a lo que aquí nos importa, el argumento de “La isla del tesoro”:

Jim Hawkings es el protagonista principal de la obra, un joven adolescente que trabaja en la taberna de sus padres: la posada del almirante Benbow. Un día la posada recibe la visita de un nuevo inquilino Billy Bones cuya única propiedad es un cofre. A su llegada paga lo acordado pero después y conforme pasa el tiempo, se le olvida seguir pagando. Encima, tiene a los inquilinos y visitantes atemorizados con su mal carácter y con su borrachera constante. Pinchad sobre el enlace y veréis a qué me refiero: Ron, ron, ron (claro que si pincháis, os daréis cuenta de lo que yo pienso: mala traducción, ¿no eran 15 los que van?)

369px-treasure-island-map La posada recibe una nueva visita, justo la misma noche en que el padre de Jim muere, la visita de un marino ciego. Este ataca al borracho Bones y le amenaza diciéndole que volverá más tarde con otro grupo para recuperar el cofre, de recuerdo le da “la marca negra”, Bones muere poco después a causa de una apoplejía. Jim y su madre van al pueblo a pedir ayuda y vuelven a la posada para quitarle al cadáver, solamente el dinero que aún les debía, pero Jim también le cogió el mapa del tesoro.

capitan-john-el-largo En su huida, Jim deja a su madre bajo un puente, víctima de un desmayo y se encuentra con los personajes que le acompañarán a lo largo del libro: el doctor Livesey y el caballero, a los que le cuenta el asunto del mapa. El caballero, que además tiene posibles (dinero) se encarga de fletar un barco, buscar un capitán para él y una tripulación. En sus pesquisas, se encuentra con John el Largo, un tabernero que antes había sido cocinero en “el Flint”, un barco pirata. Así éste es el que se encarga al final de buscar a la tripulación, llena de antiguos bucaneros. A pesar de las protestas del capitán, el barco acaba zarpando en busca de la isla.

Durante la travesía, Jim siente una noche hambre y se encuentra con lo que nunca en su vida habría querido escuchar pero que si yo os cuento os destripo del todo el libro.

Finalmente os digo, que si hay alguien que aún no lo haya leído, como era mi caso hasta hace unos días, os recomiendo que lo leáis, divertido, entretenido y de aventuras al 100%, algo inocente si, pero de vez en cuando no viene mal leer algo de este tipo.

Viaje al centro de la tierra


Un antiquísimo manuscrito encontrado por el profesor Lidenbrock prueba que es posible viajar a las entrañas de la Tierra. El sabio se pone en marcha de inmediato junto con su sobrino Axel y el guía Hans.

Un mundo ignoto y misterioso se abre ante los ojos de los intrépidos viajeros, que arriesgan su vida en la empresa.

La fértil imaginación de Julio Verne encuentra en estos territorios inexplorados el campo ideal para las más fantásticas aventuras. El resultado es un libro vivo y apasionante.

La trama es ágil, sorprendente, inesperada, y mantiene su interés hasta la última página. Julio Verne ha desplegado aquí su poderosa imaginación en una obra que, un siglo después, conserva su arte inimitable para despertar la curiosidad del lector.

Los Miserables


Publicada en 1862, es probablemente una de las novelas de crítica social más logradas de la historia de la literatura. Los miserables comienza con la condena a prisión a Jean Valjean por robar una hogaza de pan. A partir de entonces, el relato se centra en distintos personajes, que Hugo toma como perspectivas, para describir la realidad desesperanzada de los sectores bajos del París de mediados de siglo XIX.