Mario Benedetti, La tregua


Esta obra trata acerca de como un señor que se acerca a sus cincuenta años se da cuenta de como en verdad es el amor ya que él había tenido una relación anteriormente pero como se pudo dar cuanta, había sido mas que cualquier cosa, sexual, en la que no puedo llegar a conocer bien a su esposa tan solo fueron experiencias sexuales y puedo comprender como es en verdad el amor conociendo a una jovencita llamada Laura Avellaneda, persona de la cual se enamoró y vivió con ella durante un largo tiempo experimentando por primera vez el sentimiento de amor.

Teniendo 49 años debe preparar su pronta jubilación y comienza a planear todos los detalles de ella, desde la preparación de los papeles hasta las cosas que puede hacer cuando ya se encuentre jubilado.

Pequeños poemas en prosa. Spleen de París. Baudelaire.

Os dejo otra "reseña", de una obra que pensé me iba a pasionar, aunque no ha sido así. El lenguaje es bellísimo, correcto y muy rico, aunque austero.

Los poemas en prosa son fieles a su título: son poemas, por su contenido emocional y mágico a la vez, escritos en verdadera prosa, rica y austera, poética y musical, sin rima ni aparente ritmo; y digo aparente porque escribir poesía en prosa implica un ritmo poético, aunque la rima y las reglas clásicas de la métrica son inexistentes: libertad formal y flexibilidad.

Baudelaire elimina la rima, pero conserva cierta simetría y ritmo, repeticiones, incluso redundancias; hay en ella mucha ensoñación y abundantes metáforas, sin embargo te deja un gusto amargo, melancolía y cierta tristeza.

La obra carece de hilo argumental, todo en ella es cabeza y pies a la vez; no hay desarrollo narrativo, principio ni fin. El lector puede comenzar por cualquiera de los poemas, quedando en completa libertad para emprender la lectura como quiera. Cada parte tiene entidad en si misma.

Su contenido emocional es muy intenso; predomina el contexto urbano, la vida en la gran ciudad.

Destacaría dos temas recurrentes:

Visiones de París, como gran ciudad, la soledad del extranjero, el paseante solitario entre la agitación y el bullicio.

La melancolía (el spleen), la insatisfacción y los deseos incumplidos.
En mi opinión constituye una gran obra; de ella surge “el mito de la ciudad”, la vida agitada y bulliciosa, el caos, una explosión de vida que nos lleva al placer.

Sin embargo, toda esa fuerza creciente conduce, de forma paradójica, a la destrucción de ese placer, a la degeneración y al malestar. De ahí surgen las imágenes de dolor e insatisfacción, incluso de derrota. El autor se compromete al máximo con cada una de las imágenes que describe: parece estar presente entre las turbas, entre los necesitados e insatisfechos.

La obra parece regirse por la antítesis, la dualidad, la contradicción y la fragmentación.

Me gusta esa contradicción constante: placer-dolor, regocijo-insatisfacción, triunfo-derrota.
No es de mis libros favoritos, pero sí considero que tiene algo especial, algo profundo y puede considerarse como el principio de la modernidad poética.

© Reina.

El Mundo de Parménides - Karl R. Popper


Este libro consta de varios ensayos sobre la antigua filosofía griega inspirados, como el propio autor señala en el prefacio, por dos deseos principales. El primero de ellos es el de ilustrar la tesis de que toda historia es una historia de situaciones problemáticas, de modo que, si seguimos este principio, podremos mejorar nuestra comprensión de los presocráticos y otros pensadores del pasado. El segundo deseo consiste en mostrar la grandeza de los primitivos filósofos griegos que dieron a Europa lo mejor de su filosofía, su ciencia y su humanismo. Esta colección de ensayos, publicados ahora conjuntamente por primera vez, no sólo arroja una intensa luz sobre la complejidad del antiguo pensamiento griego, sino que también pone de manifiesto la preocupación de Popper por la filosofía presocrática y la revelación que supuso para él la lectura de Parménides. Asimismo, la recopilación incluye algunos escritos absolutamente inéditos hasta el momento. Uno de los filósofos y pensadores más importantes de nuestro tiempo, Karl Popper (1902-1994) desarrolló una destacada carrera académica en Europa, Australasia, India, Japón y Estados Unidos. También es autor de En busca de un mundo mejor, La responsabilidad de vivir, La sociedad abierta y sus enemigos, Conjeturas y refutaciones, El mito del marco común y El cuerpo y la mente, todos ellos igualmente publicados por Paidós. Sir Karl Popper, sin duda uno de los pensadores más influyentes de nuestra época, escribió igualmente libros como La sociedad abierta y sus enemigos, Conjeturas y refutaciones, En busca de un mundo mejor, La responsabilidad de vivir y El mito del marco común, todos ellos también publicados por Paidós.

La aventura del tocador de señoras de Eduardo Mendoza


La aventura del tocador de señoras es la tercera novela cronológicamente sucesiva de este personaje (que diría él mismo o algo así), y esta vez sueltan al pobre maleante sin demasiada vocación y ciudadano renuente en la Barcelona de los noventa para que se las apañe como pueda ya que se lee que el manicomio va a ser reconvertido en solar edificable y la urgencia urbanística consigue aquello que los escritos y peticiones no: que den de alta de una vez por todas al sufrido narrador y protagonista adicto a la Pepsi Cola y propenso al malentendido. Así empieza esta novela. Esta vez no hay encargo, ni amenaza ni nada, simplemente se suelta al aguerrido orate en el mundo de hoy en día (o casi) y se le deja que haga lo que pueda en la Barcelona que mira al siglo XXI con la mano firme sobre el XX. Efectivamente, los problemas no tardarán en encontrarle. Su natural tendencia a complicarse la vida con enigmas y a quedarse en calzoncillos con o sin su volición directa le llevará a escalar rápidamente por el escalafón social. Del manicomio a irse de tapas con el señor alcalde, antes conocido también por señor alcalde antes de ser señor alcalde. Claro esta que este tipo de relaciones conllevan sus peligros como atestigua el brutal atentado con bomba contra la peluquería que él mima y su implicación (más o menos voluntaria) en el caso del asesinato de un empresario. Una vez más, armado con las autojustificaciones más desternillantes y una cierta candidez especiada con un tardío sentido común, el anónimo inquilino de institución mental creado por Mendoza se las verá enfrentado a un mundo que sus habitantes deciden que es demasiado complicado como para que este lo comprenda. El resultado, por supuesto, es que el único con una visión completa y acertada de todo el asunto es el supuesto loco (que parece que sólo lo es entre las paredes del manicomio, fuera de ellas es más bien excéntrico) mientras el resto se empeña en enredarse en sus propias redes de codicia, lujuria, avaricia, envidia y apartamentos pagados en cómodos plazos.

Ultimas tardes con Teresa


Esta novela concedió la popularidad literaria al escritor Juan Marsé. Con un narrador omnisciente en tercera persona “Últimas tardes con Teresa” (1966) ubica en su habitual ambiente, la ciudad de Barcelona, su también usual relación amorosa entre dos personajes de distinta condición, aquí una muchacha burguesa, progre e idealista llamada Teresa, y un atractivo joven barriobajero que se dedica a la delincuencia, Manolo, también conocido como Pijoaparte.

Este choque de clases, contrastes sociales y ansias vitales, marcadas por las carencias, hipocresías y caprichos de los distintos estratos sociales, son la base de este historia memorística de romanticismo urbano, en la cual se critica de manera leve a la burguesía y se establece un miramiento realista, y también sardónico, al aspecto social de la emigración hacinada en los barrios marginales de la ciudad condal, con caracteres que buscan más el materialismo liberador que el idealismo tramoyista del que ya posee el bienestar económica.

Esto es lo más interesante de la novela. La confrontación entre los poseedores de los recursos pecuniarios para vivir que pueden dedicarse a la gratuita y pedante fabulación ideológica, y la gente que sufre carencias, que necesitan ganarse la vida como pueden y están más pendientes de mejorar y progresar a nivel material que de fantasías psicoprogres aburguesadas.
El destino muchas veces cercenará esos anhelos, esas promesas de mejora que atoran en una situación precaria al individuo menos favorecido, tratado con mayor afecto por Marsé.

El aspecto ambiental, la Barcelona de la década de los 50, está lo suficientemente bien dispuesto como para ubicar al lector en la urbe catalana y los personajes principales, perdedores en sus diferentes empeños vitales, descritos de manera óptima y con un tono melancólico.
De fácil lectura en general, le sobra puntualmente cierta retórica.