Un librito sin grandes pretensiones sobre su infancia, entre Lisboa y la aldea de sus mayores. Aunque de excelente prosa, no relata anécdotas jugosas o penetrantes disecciones psicológicas. Lo mejor es ese fatalismo del campesinado y la pobreza que influirían, evidentemente, en sus ideas políticas, y las descripciones de la naturaleza. Lo peor, la falta de arte para "recrear" esos años (véase Proust), lo plano y aburrido de la trama. Un librito.
El río que no sabía detenerse
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“Si lees esto, es que aún estás a tiempo”.
Juan Puebla seguía sin entender por qué aquella frase lo perseguía tanto.
Deambulaba por Alfonso X mientras l...
Hace 9 horas
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