Antonimo de cobijo


"Antónimo de cobijo emprende el principio por el final para terminar en un yo y un tú encontrados en un antónimo, en un descobijo. En un frío. En sus palabras hallan guarida el amor en carne viva y el desamor descarnado. La ciudad, la noche, las noches de la ciudad, las ciudades del alma, las noches del alma. Los pretéritos presentes imperfectos. Los pretéritos no simples compuestos de vida muy vivida muy usada de vivir y desvivir. Ausencias muy presentes concurren nombradas por Marta Pumarega de sutil feroz manera. Aquí se nombran sus adentros de hacer caber."
Prologo de Javier Suero Santos, enviado para la reseña por su autora.

El Prisco y compañia


"El Prisco y compañía" es una especie de comedia de enredo con acción y una parte de intimismo ya que los protagonistas somos un primo hermano mío y yo mismo en un entorno de nuestras raices, Albox, pueblo de Almería en el que ambos nacimos. Ahí recreo una ficción como excusa para homenajear a la amistad que nos une desde niños al margen del parentesco.

Relatos en el tintero


"Relatos en el tintero" viene a ser por un estilo pero con la diferencia de que lo he dividido en tres partes: una-la primera- está dedicada a Fernando Fernán Gómez. La segunda es un compendio de relatos que no incluí en el primer libro y la tercera son relatos más ambiciosos en cuanto a su tamaño.
Reseña de Andres Hernandez (autor).

Mi turno


Libro de trescientas veinte páginas y que consta de 54 relatos cortos sin conexión alguna, tocan cualquier género literario en una mezcla anárquica sin tema principal o hilo conductor.

Por Andres Hernandez

Medea



Medea es el título de una tragedia de Eurípides. Se representó en el primer año de la Olimpiada 87, es decir 431 a.c. Formaba parte de una tetralogía junto con las tragedias Filoctetes y Dictis y el drama satírico Los recolectores. Ganó el certamen Euforión, el segundo fue Sófocles y el tercero Eurípides.
La tragedia trata la conocida historia de Jasón tras las aventuras que le llevaron a conquistar el vellocino de oro, trabajo impuesto por su tío Pelias. Jasón, tras el trabajo, se casó con Medea y tuvo un hijo en Yolco.
El padre de Jasón, Esón, había sido asesinado a manos de Pelias, para hacerse con el poder en Yolco. A la muerte de Pelias, Jasón ha de abandonar Yolco y huir con Medea y su hijo Mermero. En la muerte de Pelias estaba implicada Medea, quien engañó a las propias hijas de aquél para que le mataran. Por este motivo han de huir de Yolco y pasan por Corinto. Allí reina Creonte y es dónde transcurre la obra.