El ecologista escéptico de Bjorn Lomborg


El ser humano es culpable de la desertización, de la deforestación, la lluvia ácida, el envenenamiento por pesticidas, la contaminación atmosférica,de la desaparición de la capa de ozono, de la desaparación de miles de especies, del hambre, de las enfermedades contagiosas. Por todo ello el hombre esta abocado a su propia destrucción. Poco puede hacerse, si es que algo puede hacerse ya para echar marcha atras a lo que parece una cuenta atras hacia el apocalipsis. Cada día son más evidentes los efectos de la malvada e ilógica actuación del hombre sobre la naturaleza. El fin esta cerca y...

Es lo que vemos diariamente en los telediarios, lo que escuchamos en la radio y lo que los periódicos y revistas se encargan de mostrarnos. Es una visión horrible de un panorama de destrucción que supuestamente es culpa de todos y cada uno de nosotros. Pero, ¿es posible que quizá las cosas no sean exactamente como nos las han contado?. Y si es así, ¿que motivos podrían existir para habernos concienciado (y convencido) de todo esto?

El ecologista escéptico es una obra valiente, bien documentada y amena sobre la verdadera situación actual del mundo, lo que se nos ha hecho creer y sobre todo porque se nos ha hecho creer. Se nos descubren los verdaderos intereses detras de asociaciones presuntamente inmaculadas como Greenpeace que como toda organización necesita apoyo e inversiones y muchas veces no duda en recurrir a mentiras puras y duras para atraer la atención y las donaciones de los habitantes de los paises desarrollados (un buen ejemplo es el mito de las 40.000 especies desaparecidas al año que no tiene ningún tipo de fundamento científico), a los que consideran con una inteligencia tan escasa que si se les ofreciera una visión del mundo más acorde con la realidad no se sentirian tan abocados a contribuir economicamente. Todo se basa en el miedo. Un miedo que logra que actuemos sin pensar y sin cuestionarnos si después de todo es lógico creer que una multinacional industrial es menos digna de crédito que una ONG como si ambas no persiguieran sus propios objetivos y su propio beneficio.

Surgido de la pluma de un profesor de estadística de izquierdas y ex-miembro de Greenpeace este libro cargado de tablas, diagramas, notas al pie y bibliografia no pretende ser una nueva biblia. Es más, el autor nos impulsa a contrastar sus datos, a tener nosotros mismos una mirada crítica sobre los que nos rodea incluido el libro. Porque como dice Lomborg, el conocimiento y tener nuestro propio punto de vista sobre las cosas es lo único que realmente nos capacita para poder votar en un sistema democrático como el nuestro.

Y así nos quedamos con la boca abierta al comprobar que la lluvia ácida no mata realmente a los árboles ( excepto a los que estan muy enfermos previamente), que la capa de ozono se esta regenerando día a día, que cada vez hay menos hambre en el mundo, que el problema de la contaminación atmósferica se va solucionando poco a poco, que no se esta produciendo una desaparición masiva de especies... que en definitiva el mundo va mejor que hace 50 años. Ojo, no suficientemente bien porque hay muchas cosas que solucionar pero si mejor que antes. El mensaje del libro es que estamos actuando y que nuestra actuación esta teniendo resultados reales, así que lo que hay que hacer es continuar por el mismo camino y dejarse de mensajes apocalípticos que no conducen a ningún sitio.

En definitiva, un excelente punto de partida para empezar a cuestionarnos muchas cosas. La manipulación de los medios de comunicación, las ONG, la política de ciertos gobiernos y quizá llegar a la conclusión de que no hay motivos para el pánico, no hay motivos para la alegria. Pero si hay motivos suficientes para actuar y confiar en que de nosotros depende dejar a la siguiente generación un mundo mejor, como ha ocurrido hasta ahora.

Un recuerdo para los que ya no estan


En un dia como hoy, El arte de la literatura quiere recordar a todos los seres queridos que nos han dejado.

El universo elegante de Brian Green


Brian Greene nos explica en este libro cómo las grandes teorías de la relatividad y de la mecánica cuántica, que transformaron nuestra interpretación de la naturaleza durante el siglo XX, nos han conducido al mayor problema con que se enfrenta la física hoy en día: la búsqueda de una ley que unifique a todas las demás, una ley que Einstein persiguió en vano durante treinta años y a la que se le da el nombre de «teoría de supercuerdas».
La teoría de cuerdas –como también se denomina con frecuencia a esa formulación magnífica y sorprendente– vendría a unificar esos dos grandes pilares de la física actual, el cuántico y el gravitacional, al suponer que todo lo que sucede en el universo surge de las vibraciones de una única entidad: microscópicos lazos de energía que se encuentran en el auténtico núcleo de la materia y que habitan en espacios de dimensiones superiores a las cuatro del espacio-tiempo einsteiniano.

Os deseamos una buena noche de Halloween


Se dice que la noche de Halloween, la puerta que separaba el mundo de los vivos del Más Allá se abría y los espíritus de los difuntos hacían una procesión en los pueblos en los que vivían.

En esa noche los espíritus visitaban las casas de sus familiares, y para que los espíritus no les perturbasen los aldeanos debían poner una vela en la ventana de su casa por cada difunto que hubiese en la familia. Si había una vela en recuerdo de cada difunto los espíritus no molestaban a sus familiares, si no era así los espíritus les perturbaban por la noche y les hacían caer entre terribles pesadillas.

El malestar en la globalización


El propio autor advierte en el prólogo que con esta obra sólo pretende explicar su experiencia personal-profesional (especialmente en su época como vicepresidente del BM) y no realizar un trabajo sobre economía moderna intensivo y sistemático. No obstante, esta informalidad no debe engañar al lector inexperto en asuntos económicos, pues creo que es bastante difícil seguir el hilo si no se esá familiarizado mínimamente con la teoría económica básica (qué es la política monetaria o la fiscal, los tipos de cambio o de interés, los fallos de mercado, etc.).

A pesar de todo, como digo, no es un trabajo académico sobre economía, sino un ensayo relativamente informal escrito por uno de los protagonistas de la política económica "reciente". Y he entrecomillado este adjetivo porque el libro es de 2002 y en un sistema complejo y fluctuante como el económico está algo desactualizado. De hecho, el libro se centra en diversas situaciones que se produjeron a finales de los años 90 o durante el cambio de siglo (como la liberalización de los mercados de los países que habían formado la Unión Soviética, la crisis financiera del Este asiático de 1997-98 o un perfil o esbozo de las consecuencias económicas de los atentados del 11 de septiembre de 2001; aunque en este último caso sin apenas perspectiva pues ya digo que el libro se escribió en 2002).

En definitiva, a lo largo de más de 400 páginas Stiglitz hace un repaso de la historia económica "reciente" centrándose en explicar algunos procesos paradigmáticos (los que he citado ene le párrafo anterior). Pero lo más interesante de la obra de Stiglitz no es tanto la exposición histórica, de la que se puede aprender mucho, como el aprendijaze que él mismo extrae de esa historia y comparte con el lector. Como es natural, pero a veces se olvida, la historia es una experiencia constructiva que permite aprender de los errores. Así, Stigliz critica las decisiones que se tomaron desde las instituciones internacionales y ofrece alternativas teóricas.

Analiza los errores y fracasos de las decisiones del Fondo Monetario Internacional y, en menor medida, del Banco Mundial y propone una globalización alternativa.