La insoportable levedad del ser




La insoportable levedad del ser es de esos libros que nunca te cansas de leer. Cuenta la historia de Tomás, un médico mujeriego, que conoce a Teresa casi por casualidad y se la lleva a la cama. Tras descubrir que ella no es como las demás (con ella el juego no es el mismo, parece ir más allá del sexo), inician un extraño romance lleno de contradicciones, como las aventuras de Tomás o lo pronto que comienzan a vivir juntos. Este encuentro tan accidentado será el centro de una espiral que obedece a la vez a la malicia del azar y la fatalidad del eterno retorno, y que irá volviéndose cada vez más dolorosa, más insoportable, a medida que vayan entrando personajes como Sabina (la atractiva fotógrafa) o Franz, el amante de ésta, un marido idealista que encuentra el sentido de su matrimonio en la infidelidad. Es una historia de amor, de celos, de sexo, de traiciones, de muerte, de las debilidades y paradojas de la vida cotidiana de dos parejas cuyos destinos se entrelazan irremediablemente. Teresa ama a Tomás y siente celos porque él tiene un irrefrenable deseo de otras mujeres, no obstante siente un terco amor por ella. Franz idealiza a Sabina, amante también de Tomás, mientras que Sabina persigue incansablemente una libertad que tan sólo la conduce a la insoportable levedad del ser.

No es un libro apasionante desde el punto de vista de la acción pero si desde el punto de vista de todo lo que dice y todo lo que te hace pensar, por ejemplo, el hecho de que vivimos en una levedad, una persona cualquiera, en cualquier parte del mundo sale de su casa por la mañana y no sabe si volverá, somos terriblemente frágiles no sólo emocionalmente sino también físicamente. Kundera nos deja el mensaje de que la levedad es una reflexión: cuanto más pesada sea la carga, más a ras de la tierra estará la existencia, más real y verdadera.

Por el contrario, la ausencia de peso hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, que se distancie del mundo, que sea real sólo a medias y sus movimientos tan libres como insignificantes. "En el mundo del eterno retorno -dice Kundera en la primera página - descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad. Ese es el motivo por el cual Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada". (Otra curiosidad es la calidad con la que define el término alemán del “Kitsch”)

Otras frases que me llamaron la atención especialmente son algunas como: "ser una mujer es un valor que se gana" o "puedes tener sexo con cualquiera pero amor es cuando puedes dormir junto a alguien" o "solo los animales pueden traerte el idilio de la felicidad porque no han sido expulsadas del paraíso".

Totalmente recomendable para los que no la hayan leído todavía.

2 comentarios:

Nerea dijo...

La novela en si, me ha gustado. Aunque creo que entra mucho en un regimen, que evidentemente no era perfecto (ningun regimen politico que esta en sus inicios lo es). Creo que la parte politica, ademas de estar muy manipulada, esta de sobra.
Un saludo :)

Carla dijo...

Tagen_Ata: Que bueno que hablas de esta novela, que es maravillosa. Me gusto muchisimo, como cada vuelo que toma cada personaje...
hay algunas partes que se cae un poco, pero luego vuelve a levantar.
me gusto mucho.
Muy buena reseña

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